RESUMENEl trauma vascular viene aumentando en los últimos años, siendo la causa más común el trauma penetrante, con una incidencia mayor en las heridas por arma de fuego que por arma cortopunzante.El trauma cerrado aporta un número significativo de lesiones vasculares, como también las lesiones iatrogénicas que han incrementado a medida que los procedimientos de acceso mínimo son más frecuentes 1 .La fístula arteriovenosa en cabeza y cuello, como resultado de un trauma o secundaria a intervenciones médicas iatrogénicas son poco frecuentes y representan aproximadamente el 4 % de todas las lesiones arteriales 2 .Es de vital importancia en el contexto de un paciente con trauma considerar la posibilidad de lesión vascular.Exponemos el caso de un varón de 23 años ingresado a urgencias por fístula arteriovenosa postraumática subclavioyugular derecha secundaria a trauma con objeto cortopunzante en zona I del cuello evidenciada en angio-TC y arteriografía quien fue manejado con tratamiento endovascular.