El problema de lo visual en el diseño enmarca una serie de connotaciones mayores a lo que refiere la imagen y su desarrollo. El problema se centra en cómo entender la experiencia del ser dentro de lo cotidiano, por medio de una mirada a través del lente fenomenológico; este permite replantear las lecturas de los contextos dadas desde lo cultural y lo social, reconociendo que su cercanía con las personas y el sentido de habitar el mundo puede accederse desde elementos como el cuerpo, lo situado y el tiempo; lo anterior, por medio del análisis y la reflexión acerca del escuchar música en la ciudad mientras se genera un desplazamiento. Las interacciones que genera dicha actividad plantean una mirada sobre el diseño como un agente que permite develar el sentido de la experiencia cotidiana, desde la percepción de los fenómenos visuales generados por su contacto con la realidad. Para esto se presenta un origen entre el diseño y lo visual, como campos del conocimiento conectados desde su escenario de acción, lo real y lo artificial.