Encontrarnos con las infancias, observarlas y escucharlas, es un desafío para cualquier investigador. Sobre todo, si tenemos en cuenta que las técnicas de recolección de la información más usadas con la población adulta, como las encuestas, las entrevistas de cualquier tipo, la recuperación de historias de vida, no logran ser significativas cuando no existe un lazo de confianza entre los niños y niñas y las personas que vienen del exterior...