Los anestésicos locales son ampliamente usados en la práctica clínica en diferentes escenarios, de tal manera que el impacto de los fármacos anestésicos localizados actualmente corresponde a dos tipos: amidas y ésteres. El efecto de dichos fármacos se produce a través de su interacción con canales de sodio dependiente del voltaje, lo que previene la generación y propagación de potenciales de acción en los axones. Por consiguiente se ha realizado una búsqueda bibliográfica de artículos científicos en español e inglés, de diferentes casos donde se evidencia las reacciones adversas que estos anestésicos pueden llegar a ocasionar. Por lo tanto es fundamental saber que al momento de elegir un anestésico local, se debe administrar adecuadamente el medicamento, teniendo en cuenta aspectos como dosis y velocidad de administración, los cuales son factores esenciales para reducir el riesgo de eventos adversos.