La figura de Tenamaztle es una hipostasiación de la digna y valiente lucha de los pueblos originarios contra la invasión europea que se quiere hacer pasar como un descubrimiento de tierras ignotas y explotables. Después se pasó a “la conquista” que se propuso esclavizar de diversas formas a los pueblos originales e irlos acotando por medio de un cruel exterminio. Pero ambas etapas no se dieron sin constantes y ejemplares resistencias y rebeldías de los de abajo cuyo impulso perdura. Esa lucha es contra todos los despojos, la humillación, el sometimiento y la dominación que aún persiste en nuestros días por medio de todas las formas de colonialismo interno y de un capitalismo destructor de vidas y del planeta. Actualmente la lucha de abajo, si quiere prosperar, debe ser anticolonialista y anticapitalista.