Las bacterias se organizan en sistemas dinámicos y complejos que interactúan entre sí, coexisten e intercambian información de forma coordinada, este mecanismo de comunicación de las bacterias se conoce como el quorum sensing. Mediante este mecanismo las bacterias pueden conocer su concentración en un ambiente determinado y decidir el momento en el que se va a poner en marcha la expresión de un determinado conjunto de genes con el fin de desarrollar una respuesta concreta y de forma simultánea y de esta forma aumentar las probabilidades de sobrevivir en diferentes ambientes. El Quorum Sensing se ha relacionado con muchas patologías humanos, animales y vegetales, por lo cual se ha convertido en un nuevo blanco para el desarrollo de antimicrobianos, siendo el área de la salud humana la más interesada en comprender el mecanismo y buscar alternativas diferentes para el tratamiento de enfermedades.