Durante la pandemia provocada por la COVID-19, la educación pasó de ser presencial a remota; por ello, se tomaron medidas que en varias regiones de Suramérica fueron experiencias no tan agradables. Por otro lado, la pandemia generó profundos cambios en la práctica docente, en la enseñanza y en el aprendizaje. Muchos docentes tuvieron que enseñar y crear espacios alternativos, así como métodos y técnicas para evitar desacelerar los procesos y avances educativos. El objetivo de esta reseña es dar a conocer momentos vividos, narrados y construidos de los maestros no solo en el seno académico, sino también en el comunitario. Como método para analizar el libro se empleó la descripción. Los resultados arrojaron importantes hallazgos, sobre todo, en materia de promoción de la lectura y la escritura. Como conclusión, se tuvo que las vivencias contadas por los maestros pueden crear alternativas positivas en aras del conocimiento, así como para el fortalecimiento de otras áreas y de la convivencia en general.