La pandemia por covid-19, que se sumó a la degradación ambiental, la distribución desigual de la riqueza, los desastres socionaturales y la crisis de la democracia, aumentó la percepción de malestar urbano. Históricamente, esta percepción ha contribuido a la generación de visiones tanto apocalípticas como utópicas, que se han asociado a un espacio construido que las acoge. Este artículo reflexiona sobre la relación entre malestar y utopía urbana mediante un examen crítico de los futuros urbanos imaginados por estudiantes de arquitectura en dos talleres internacionales que se llevaron a cabo en 2020, cuando todos los participantes estaban confinados.