En el contexto de una iniciativa de difusión del quechua en la ciudad de Lima denominada Quechua para Todos, discutiré la creciente demanda para aprender quechua por parte de jóvenes estudiantes o profesionales, muchos de los cuales provienen de familias de migrantes quechuas de una clase media ascendente. A pesar de que estas intervenciones están visibilizando el quechua en la ciudad, están simultáneamente construyendo nuevas divisiones entre tipos de ciudadanos que manejan la lengua originaria: aquellos quechuahablantes vulnerables y racializados y estos nuevos aprendices, para los cuales el quechua suma a su identidad de ciudadanos multilingües. Desde el paradigma de la sociolingüística crítica, mostraré cómo hablar quechua en la ciudad se está articulando con otros signos, como tener conocimientos de inglés y ser un profesional o estar en proceso de serlo, para enregistrar una ciudadanía multicultural en un contexto de crecimiento económico neoliberal.