Nota introductoriaEn la actualidad, como ha señalado Ferrán (2015), las ciencias sociales y humanas padecen de un ostracismo debido a su falta de visibilidad en las bases de datos.Esta situación pone de manifiesto una de las mayores dificultades a la hora de hacer un balance de la producción científica en esta área.Aunado a este panorama, existe muy poca -por no decir nula-inversión en temas de desarrollo, otorgamiento de becas, proyectos de investigación, entre otras actividades inherentes a estos campos (a diferencia de las ciencias exactas), por parte no solo de los Estados, sino también de las instituciones educativas, cuestión que, de algún modo, genera distancia y propicia que las ciencias sociales y humanas no reciban un justo reconocimiento.A su vez, existen los niveles de impacto, también de autores, e incluso de instituciones de renombre, así como de las citas que reciben.Por lo general, se acude a bases de datos como The Institute for Scientific Information (ISI, ahora conocido como Clarivate Analytics).Estos modelos siguen siendo cuestionados por "limitaciones de cobertura y exactitud de las bases de datos del ISI, metodología empleada para el cálculo del factor impacto, y la incorrecta interpretación de este indicador" (Borrego; Urbano, 2006: 13).El primero de ellos, solo por mencionar uno, excluye mate-