La educación es un escenario de múltiples transformaciones sociales y, por tanto, inherente a los conflictos que se generan al interior de la comunidad académica. Es allí interviene el Trabajo Social, generando mecanismos que permitan contribuir a la mejora de esas situaciones. Teniendo en cuenta lo anterior, esta investigación se centra en identificar las principales problemáticas sociales que se presentan dentro y fuera del aula de clase de estudiantes de bachillerato adscritos a instituciones públicas de la ciudad de Cartagena, con la finalidad de establecer estrategias para brindar alternativas a los conflictos sociales. De allí, la importancia de analizar el rol del docente orientador dentro del aula, como un actor que debería promover la construcción de ciudadanía y el desarrollo de una cultura de paz dentro del salón de clases. El carácter de esta investigación es cualitativo, con un diseño de investigación-acción. Para el desarrollo de esta investigación, participaron cinco instituciones educativas del sector oficial, en las cuales se desarrollaron diversos talleres con estudiantes, docentes y directivos. Esta investigación permitió identificar la importancia de ofrecer una educación integral, que además de centrarse en aspectos académicos, se le brinde al estudiante herramientas e insumos para ser un ciudadano que reconozca y cumpla sus derechos y deberes. Asimismo, reconocer el rol del docente orientador en el desarrollo social de los estudiantes y la influencia que estos tienen en la vida de sus alumnos.