La prevalencia de tumores primarios del sistema nervioso central es relativamente baja, representando solo 2% del total de tumores malignos en el adulto[1]. El meduloblastoma es uno de los tumores más frecuentes en la edad pediátrica, su aparición en adultos es baja, siendo en la embarazada un hallazgo extremadamente raro[2]. El diagnóstico, tratamiento y seguimiento en este tipo de pacientes requiere una visión multidisciplinaria, con consideraciones tales como, el bienestar materno-fetal y los cambios fisiológicos en el embarazo. Muchas de las indicaciones y referencias para el manejo de pacientes adultos con meduloblastoma han sido extrapoladas de la experiencia de poblaciones pediátricas.