Con este artículo se pretende analizar el contexto educativo de los estudiantes de la carrera de Diseño de Modas, a través de la teoría de capacidades de aprendizaje de Robert Gagné (1975) y la necesidad de llevar a cabo modelos interdisciplinarios en espacios de observación vivenciales, aprovechando recursos humanos y tecnológicos que permitan ampliar las oportunidades de transformación, sensibilizando al diseñador frente a las particularidades del otro. Lo anterior buscando que se conduzca al fortalecimiento de su propio conocimiento para producir nuevas metodologías que lo llevan a mejorar su experiencia cognitiva, profesional y personal con las situaciones sociales y culturales globales. Para ello, se aborda la metodología cualitativa descriptiva, que permite interpretar los hechos y las condiciones actuales de la formación de los diseñadores.