El objetivo principal de este artículo consiste en mostrar la organización, institucionalización y control de saberes y prácticas que tienen lugar en diversas representaciones de la armonía universal en los comienzos del siglo xvii. En primer lugar, nos proponemos analizar los fundamentos teológicos, físico-matemáticos y musicales de las nociones de armonía universal evocadas en el intercambio erudito entre Johannes Kepler, Robert Fludd, Marin Mersenne y Pierre Gassendi. En segundo lugar, examinaremos los elementos teóricos y prácticos que garantizan la legitimidad epistemológica de sus demostraciones o experiencias científicas. En particular, procuraremos evitar caer en interpretaciones historiográficas que ponen énfasis en una oposición entre la tradición ocultista, que representa una armonía numerológica, y la revolución científica, que la concibe matemáticamente. De este modo, podremos considerar con justicia los aportes científico-filosóficos y las proyecciones político-religiosas de este debate.