2 0 M a r z o 2 0 0 4 n estos tiempos difíciles que vive Colombia, el Estado 1 enfrenta tal vez el mayor reto de su historia: derrotar a las organizaciones narcoterroristas 2 (Farc, Eln y Aui) y demás agentes generadores de inseguridad 3 (delincuencia organizada), que perturban su normal funcionamiento y le impiden cumplir con eficacia sus fines, en especial uno de los más afectados, el relativo a "servir a la comunidad y promover la prosperidad general". 4 Ello hace imperioso que la sociedad, sin distingos de ninguna especie, sea consciente de que la seguridad de la nación 5 es un asunto que les atañe a todos y no solamente es responsabilidad del gobierno y sus autoridades.