En los últimos tiempos se ha pasado de un discurso social sobre el futuro con aires de mejora, complacencia y progreso, e incluso en algún momento utópico, a un discurso impregnado de mensajes distópicos e incluso catastróficos y apocalípticos, por un lado, y de otro una euforia en torno a la tecnología como futuro prometedor y poco menos que inevitable. El objetivo es, en primer lugar, revisar de manera muy general las narrativas orientadas al futuro en los últimos tiempos desde distintos ámbitos –pensadores y cultura–. Para en segundo lugar, profundizar y analizar las expresiones de la gente sobre su mirada al futuro, durante la pandemia, el papel de la ciencia y su sentir emocional, a través de entrevistas a la población.
 Se concluye que sí hay un contexto social de discursos pesimistas y distópicos, entre pensadores y en la cultura, y no obstante que la población considera que la pandemia y sus problemas se prolongarán, confía volver a la normalidad, cree en la mejora por la ciencia y expresa esperanzas en el futuro de la humanidad. En conclusión, el discurso de la gente común parece menos catastrófico y más esperanzado que el de intelectuales o los medios, todo ello en consonancia con el discurso entusiasta de la innovación tecnológica.