En este ensayo se busca analizar las contribuciones al desarrollo social, cultural, económico y ambiental del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina a 20 años de su nombramiento como Reserva de Biosfera Seaflower, conseguido por méritos referidos a la presencia de ecosistemas estratégicos y la relación que la comunidad isleña tiene con estos. En este sentido resulta conveniente entender un poco más acerca de las funciones que cumple una Reserva de Biosfera y cómo fue que el archipiélago consiguió tal designación. Desde el mismo nombramiento del archipiélago como Reserva de la Biosfera podemos encontrar las claves para la interpretación de lo que ha sucedido en las islas desde el año 2000.