El poder marítimo, comprende la capacidad del Estado para gestionar y ejecutar acciones y mecanismos, que permiten salvaguardar sus intereses marítimos, tanto en tiempos de paz como en tiempos de conflicto, consecuente a la voluntad del Estado y su conciencia, para seguridad de su soberanía y aprovechamiento de sus recursos (Uribe, 2015). El contexto actual de Colombia está impulsado por las iniciativas de generar conciencia en cuanto al gran potencial que como Estado bioceánico posee; el Gobierno y la Armada Nacional, han llevado a cabo procesos que proyectan a Colombia como un Estado potencia oceánica; objetivo que no se consigue a corto plazo, pues implica direccionar desde sus inicios todas las acciones posibles consecuentes a su alcance. De acuerdo con ello, ejecutar lineamientos que permitan fortalecer y hacer frente a los intereses de Nicaragua en el territorio insular del Caribe, contribuirán a este propósito nacional.