Los grupos que requieren de cuidados, como personas de la tercera edad y personas con discapacidad, representan un importante número en la sociedad. Su cuidado se ha visto afectado debido a las transformaciones familiares que han surgido en los últimos años. Como sociedad, se deben buscar soluciones para preparar durante su formación a sujetos partícipes y conscientes de cuidar a quienes lo requieren. Es por ello que se encuentra la problemática y la necesidad de sensibilizar y fomentar, desde la infancia, el cuidar al otro de una manera compasiva. La escuela es uno de los agentes de socialización del ser humano, con el fin de que esta ofrezca la formación de comportamientos prosociales que ayuden a desarrollar a temprana edad habilidades que puedan aportar a los cuidados, complementando así lo aprendido en los hogares. De esta manera, las instituciones educativas y escuelas no solo educarían en el saber, sino también en el ser y así, en la formación de ciudadanos capaces de convivir y reconocer al otro desde su bienestar y dignidad.