En este capítulo abordamos el contexto en el que se produjo el operativo conocido como “Operación Libertad” en septiembre del año 2003 en el municipio de Quinchía, Risaralda. En esta detención arbitraria, más de 100 personas del municipio vivieron los impactos de un hecho relevante que marcó la vida personal, familiar y comunitaria en un territorio frecuentemente estigmatizado y acusado de ser colaboradores de la guerrilla. En el año 2011 la Ruta Pacífica de las Mujeres dentro del proceso de construcción de la Comisión de la Verdad de las mujeres víctimas del conflicto armado, conoció y documentó el caso desde una perspectiva feminista para visibilizar cómo las mujeres (madres, hijas, esposas) se afectaron a partir de este hecho. A partir de la documentación de este caso colectivo, del vínculo continuo de la Ruta con líderes y lideresas del municipio, en el año 2016, dentro del trabajo de acompañamiento psicosocial de la Ruta, se elaboró un mural que lleva el mismo nombre con el que decidimos titular este artículo. De este modo, nos interesa analizar cómo el mural posibilitó un proceso de reparación simbólica para las gentes que participaron de su construcción. La realización del mural es producto de una construcción colectiva en la que participaron mujeres y hombres, víctimas directas e indirectas de Operación Libertad, quienes fueron narrando sus interpretaciones y sentires de la historia de violencia de este municipio y, concretamente, de la posibilidad de reparar simbólicamente lo ocurrido.