El artículo reflexiona sobre los roles, las percepciones de estudiantes y docentes, y su contribución en la implementación de la investigación formativa como una estrategia innovadora, para construir conocimiento dentro del aula. La metodología empleada fue de corte cualitativo, basada en un método etnográfico fundamentada en técnicas grupales como talleres de co-aprendizaje y grupos de discusión, que se fortalecieron a partir de procesos de observación y sistematización de experiencias, analizados a la luz del método de la teoría fundamentada. Como resultado del proceso, se identificaron tres grandes categorías: Rol estudiante y docente en el proceso de enseñanza-aprendizaje, percepción de cada actor sobre la investigación formativa en el aula e innovaciones educativas. A partir de ellas, se concluyó que, aunque el papel del estudiante consiste en ser activo y propositivo en el ejercicio de aprendizaje, el rol que desempeña el docente recobra protagonismo, pues este se postula como columna vertebral del proceso educativo. Así mismo, las percepciones limitantes de los actores sobre investigación formativa anteriores a la intervención resultan claves para concebirla no como un fin en sí misma, sino como un camino innovador para llevar a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje.