Este artículo trata de repensar Los ríos profundos (1958) de José María Arguedas (1911-1969) desde las preocupaciones ecológicas que signan nuestra época, para dar cuenta del insustituible aporte y vigencia del escritor y antropólogo andino. En conversación con algunas de sus reflexiones antropológicas y lingüísticas, y resaltando algunos aspectos particulares de su biografía, se propone realizar una hermenéutica ecopoética de la novela de Arguedas. La reflexión ecológica de Arguedas bebe de la propia sensibilidad indígena y de una racionalidad afectiva que le permite comprender que todos los seres vivos somos portadores de consciencia, de afecto y de lenguaje. De esta manera, la obra Arguedas abre epistemologías y ontologías que, lejos del paradigma hegemónico de la modernidad cientificista y positivista, conciben la profunda e íntima interdependencia del ser humano con el tejido de la vida.