El café de nadie de Arqueles Vela y Suenan Timbres de Luis Vidales, obras publicadas en 1926, desarrollan el motivo de la máquina como dispositivo que transforma la percepción del entorno, donde la representación urbana, junto a la búsqueda incesante de nuevos recursos expresivos e inéditos niveles de realidad, dan cuenta de una mordaz mixtura entre el mundo natural y tecnológico, del paso sin retorno en que la tecnología muta la naturaleza hacia un híbrido en la ciudad de los años veinte, bajo una visión ambigua entre apocalíptica y modernólatra, fugaz, transitoria y arbitraria.