La enfermedad cardiovascular es, en todo el mundo, la principal causa de muerte y complicaciones.Pese a la existencia de distintas medidas farmacológicas efectivas en el campo de la prevención secundaria, la incidencia de nuevos eventos isquémicos tras un evento índice sigue siendo elevada.La falta de adherencia al tratamiento es una de las causas más importantes, y su incidencia se estima en alrededor del 50%.Una adherencia inadecuada al tratamiento prescripto se asocia a peor evolución.Entre las medidas propuestas para superar este problema se cuenta la adopción de una polipíldora, que, al reunir las drogas indicadas para prevención en un solo comprimido, simplifica la administración de las mismas.Un metaanálisis reciente demostró la ventaja de emplear una polipíldora en prevención primaria.Conocemos ahora los resultados del estudio SECURE, que exploró la utilidad de la estrategia en prevención secundaria.SECURE fue un estudio multicéntrico, en fase 3, aleatorizado y controlado, en el que pacientes añosos con antecedente de infarto agudo de miocardio (IAM) fueron asignados a una estrategia basada en la polipíldora, frente a una estrategia usual de administración de la terapia indicada para la prevención secundaria.Se llevó a cabo en 113 centros de España, Francia, Alemania, Polonia, República Checa y Hungría.Los pacientes debían tener el antecedente de un IAM tipo 1 de acuerdo con la Clasificación Universal (ruptura o erosión de placa y trombosis, con o sin elevación del segmento ST) y una edad >75 años, o ≥65 años con al menos una de las siguientes condiciones: diabetes, filtrado glomerular entre 30 y 60 mL/min/1,73 m 2 , o antecedente de IAM, revascularización coronaria o accidente cerebrovascular (ACV).Se excluyó a los pacientes con anticoagulación oral y a aquellos en quienes estuviera programado un procedimiento de revascularización.Los pacientes fueron asignados aleatoriamente a recibir tratamiento farmacológico usual de acuerdo con las guías de práctica de la Sociedad Europea de Cardiología, o una polipíldora, AAR40, en tres presentaciones, que contiene aspirina 100 mg, atorvastatina 40 mg y ramipril en dosis de 2,5, 5 o 10 mg.En los pacientes que no venían recibiendo previamente inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), se inició el tratamiento con la polipíldora que contenía 2,5 mg de ramipril.En los que ya hubiera tratamiento previo con IECA se usó la polipíldora que tuviera la dosis equivalente de ramipril.El objetivo fue llegar a ramipril seguimiento habría un 90% de poder para rechazar la hipótesis nula de no inferioridad, y 80% de poder para detectar una reducción el 21% en el punto final primario, con una pérdida del 5% en el seguimiento y un valor de p de 0,05.Posteriormente se cambió la estimación a una incidencia esperada del punto final primario en la rama control de 7,7%, con lo que, con 2514 pacientes, habría un poder de 78% para detectar superioridad.Se planteó análisis por intención de tratar, y, adicionalmente, análisis por protocolo para el punto final primario y el secundario principal.