La inteligencia artificial (IA) está remodelando rápidamente la investigación en cáncer, al igual que la atención clínica personalizada. La disponibilidad de conjuntos de datos de alta dimensionalidad junto con los avances en la computación de alto rendimiento y de las arquitecturas innovadoras de aprendizaje profundo ha llevado a una explosión en el uso de la IA en varios aspectos de la práctica e investigación oncológica. Estas aplicaciones van desde la detección y clasificación de diversas neoplasias, su caracterización molecular incluyendo la evaluación del microambiente tumoral, el descubrimiento y la reutilización de medicamentos, y la predicción de los resultados derivados del tratamiento. A medida que estos avances penetren en la práctica clínica, se prevé un cambio de paradigma en la atención que se verá fuertemente impulsado por la IA.