El presente artículo aborda procesos de formación de privilegios entre la población creole de Belice en el contexto del colonialismo en el Caribe. Los creoles en Belice, descritos como la columna vertebral del asentamiento británico, una “raza esforzada, fuerte y vigorosa” (Bristowe y Wright 199), complejizan los lugares comunes sobre la afrodescendencia, representada casi siempre como marginalizada, alejada de los espacios de privilegios y excluida de las narrativas oficiales que soportan las identidades nacionales. Así mismo, su conformación heterogénea nos lleva a examinar los lugares de lo “negro” en la nación.