Aunque este título sea aparentemente extraño, no oculta ninguna pretensión. El objetivo es relacionar dos de los tópicos más importantes del pensamiento occidental con un tema en apariencia ajeno: la vida. Por esta razón, el autor tomó la determinación de reflexionar sobre los dos primeros y después, llevar a cabo una serie de observaciones que conectaran a los tres. Este ejercicio lo efectuó a partir de una perspectiva amplia y global.