El eccema herpético o erupción variceliforme de Kaposi a pesar de ser una infección viral poco frecuente, se considera una urgencia dermatológica, debido a su alto potencial de diseminación, gravedad y mortalidad en adultos. Los pacientes inmunosuprimidos suponen un alto riesgo de colonización cutánea y visceral, además de una mayor probabilidad de presentar otras infecciones causadas por el virus del herpes simple. Se caracteriza por presentar lesiones en piel de tipo vesículas umbilicadas agrupadas o diseminadas que evolucionan a erosiones hemorrágicas perforadas, que se localizan principalmente en cabeza, cuello y tórax; son dolorosas y tardan entre 2-6 semanas en sanar y por lo general se asocian a compromiso sistémico. El diagnóstico es clínico, en caso de duda se puede utilizar Test de Tzanck que es una herramienta rápida para confirmar infección por herpes virus tiene una sensibilidad de 40-80% y especificidad hasta del 100%, El manejo consiste en terapia antiviral sistémica, el tratamiento antibiótico está indicado si existe riesgo sobreinfección bacteriana. El tratamiento oportuno de la infección es clave para la evolución hacia la recuperación del paciente.