No give up, maan! ¡No te rindas! (2002), de Hazel Robinson Abrahams (1935), puede considerarse como una ficción (re)fundacional. Desde una postura decolonial, que visibiliza un territorio y una historia no contados, esta novela pone sobre la mesa la imposibilidad de una nación colombiana única y homogénea, al tiempo que rompe el canon literario nacional, especialmente desde el tratamiento del creole, y termina reescribiendo esta ultraperiférica región, rompiendo mitos sobre la identidad raizal al poner el acento sobre las huellas de africanía en que esta se fundaría.