En ciertas áreas de Colombia el cultivo de la palma africana se ha visto afectado por una seria enfermedad aparentemente desconocida en otras zonas productoras de palma de aceite en el mundo. Esta enfermedad ha recibido el nombre de "marchitez sorpresiva" y se ha presentado con mayor severidad en la plantación de Oleaginosas Risaralda, situada en el Valle del Río Zulia, Norte de Santander, donde, en 1971, el porcentaje de palmas muertas en siembras hechas entre 1961 y 1969 fue del 56,6% (Zuleta, 1971). En las siembras efectuadas en 1970 la mortalidad hasta marzo 1975 es del 27,0% y del 45,0% en siembras de 1971.