Durante el segundo trimestre de 2022, la actividad económica de Nororiente creció en términos anuales, por la fortaleza de la demanda interna y externa, así como la baja base de comparación de un año atrás, cuando se presentó el tercer pico de contagio de Covid19 y el paro nacional. Esto se reflejó en el buen desempeño de las ventas del comercio, la producción industrial, el transporte y las exportaciones. Entretanto, en la actividad constructora, algunos indicadores líderes mostraron pérdida de dinamismo. Por su parte, el mercado laboral continuó su recuperación, al registrar mayores niveles de ocupación y caída del desempleo, mientras que la inflación al consumidor llegó a variaciones anuales de doble dígito en las tres capitales de la región.