La formación actual de profesores de enseñanza primaria requiere una preparación para la diversidad socioeducativa y la justicia social. Para esto, las carreras universitarias deben dialogar con las experiencias prácticas de los docentes en formación en el aula escolar, en el sentido de nutrir una reflexión y aprendizaje que eviten la creación o confirmación de estereotipos sobre sus estudiantes, sus familias o los barrios y comunidades de las que forman parte. La presente investigación, combinando aspectos cualitativos y comparativos, buscó conocer y comparar las demandas de formación de 41 estudiantes de magisterio de educación primaria de una universidad de Santiago de Chile, que asistieron a actividades prácticas en escuelas de alta vulnerabilidad socioeconómica y otras de alto nivel socioeconómico. Los resultados y discusión ponen en evidencia la necesidad de una profesionalización reflexiva para la diversidad, que evite el arraigo de estereotipos polarizados y reduccionistas en la formación inicial docente, los cuales pueden producirse en todos los contextos socioeconómicos. Del mismo modo, problematiza la relación entre universidad y escuela en el contexto de la formación práctica de los estudiantes de magisterio.