Este artículo aborda una breve reflexión sobre la crisis alimentaria mundial, el hambre y las guerras globales por los alimentos enmarcada dentro de la disputa por la hegemonía alimentaria; realizando un análisis sobre las dificultades que implica para los países de la periferia que la alimentación sea vista como un servicio y no como un derecho que deba ser protegido, así como el hecho de que los alimentos sean considerados como un bien susceptible de ser mercantilizado, para finalmente proponer a la soberanía alimentaria como una manera de hacerle frente a la crisis mundial de la alimentación.