La Carta de Jamaica, escrita en 1815, se suele referir como el documento donde el Libertador plasmó su sueño de unidad latinoamericana. Pero esa interpretación corresponde a lecturas hechas a posteriori y no a la intención original del documento. Este artículo hace una relectura de la Carta considerando el momento de ruptura e incertidumbre en que se escribió, tanto desde la perspectiva de Bolívar como de los pueblos que luego fueron incorporados a la república que “se llamaría Colombia”. Así, la relevancia histórica de la Carta no está en la propuesta de unidad hispanoamericana. Es la limitación del alcance territorial del proyecto colombiano para construir un Estado republicano centralizado lo que supuso una ruptura de fondo con el orden imperial.