Desde 1988 se viene cocinando esta reforma para todo el ámbito europeo inicialmente.En 1998 se produce la Declaración de Bolonia y ya al inicio del siglo XXI se profundiza en una serie de cambios.Términos como pregrado y posgrado, competencias, destrezas, etc., constituyen el nuevo repertorio lingüístico para nombrar las nuevas realidades, inscritas en el proceso mayor de mercantilización de la educación y la universidad.Las protestas estudiantiles fueron casi instantáneas, pero la fuerza del mercado ganó la partida.