La violencia ocurrida después de que las FARC entregaran las armas en varias regiones del país es una prueba de que la construcción de paz no solo depende de la implementación de los acuerdos de paz, sino también del fortalecimiento del Estado local, lo cual, a su turno, debe reconocer las particularidades de las regiones que han sido gravemente afectadas por el conflicto armado. De esto no se sigue necesariamente que cada municipio o vereda deba tener una estrategia diferente y única. El objetivo de este artículo es, con base en el estudio detallado de cinco municipios, proponer herramientas de tipo teórico que faciliten encontrar un balance entre una ley universal que desestima las singularidades del contexto local y una normatividad local poco atenta a las exigencias de coherencia general del Estado.