En base a la experiencia desarrollada con adultos mayores durante siete años en una institución de beneficencia, aplicando el enfoque psicosocial y comunitario; se observó el impacto beneficioso para la salud y funcionalidad del adulto mayor institucionalizado, al trabajar en equipo con enfoque gerontológico. Asimismo, el logro de autonomía, participación y vinculación de las personas mayores, requiere que el equipo comparta un paradigma de intervención, cuyos modelos, criterios y estrategias, faciliten el logro de objetivos terapéuticos transversales, centrados en las necesidades reales de la persona mayor y su familia.