La educación está ligada íntimamente al aprendizaje, aunque ambos tienen serias diferencias pero complementarias entre sí. Mientras que la educación es formativo, metodológico, de carácter rígido, cerrado o especializado donde se construye el proyecto de vida; el aprendizaje es flexible y está conectado para adquisición de habilidades, competencias y capacidades que generen rasgos de personalidad como autonomía, responsabilidad, estabilidad emocional, amabilidad, entre otros