La pandemia del COVID-19 ha generado una crisis a nivel mundial, si bien es de origen sanitario, éste ha tenido repercusiones en todos los aspectos del ser humano, tanto individual como social, incluyendo así el trabajo, la escuela y las relaciones sociales. Y con el fin de controlar la propagación del nuevo coronavirus, los gobiernos mundiales tomaron medidas de vigilancia sanitaria como el confinamiento de las personas, el teletrabajo y la educación virtual, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2020). Una de las principales características del momento histórico, donde la sociedad ha tenido que adaptarse a nuevas maneras de estudiar, trabajar y relacionarse, sigue siendo la incertidumbre. Pasado ya dos años desde el inicio del COVID-19 y habiendo logrado avances sin precedentes, los expertos aún no logran determinar con precisión el tiempo ni el modo de superación de la misma.