La misandria es el neologismo que describe el odio al hombre por ser hombre, es un concepto poco familiar en nuestro lenguaje. Más allá de su expansión, uso y legitimidad científica, es claro que el hombre y el género masculino, en la actualidad, adolecen de miradas y acompañamientos signados por buenas prácticas que mitiguen los fenómenos de misandria por los que transitan de manera soterrana, anónima y encubierta en el contexto de las relaciones de pareja, sociales, familiares y laborales.