aquellos que se sienten partícipes de una nación total, o parcialmente construida y que deciden recordar después de 200 años la gesta libertadora; es importante desde la Academia empezar a propiciar espacios de reflexión y análisis que superando el ambiente festivo de la celebración, recaven en la historia los hechos del pasado, con el fin de entender nuestros dramas y problemas del presente de un país que se debate entre el horror de la guerra y la desesperanza de una economía que en términos macroeconómicos parece funcionar, pero en las cales y en la economía real imperan el subempleo y el desempleo que alcanza la no despreciable cifra del 12,5%, Bajo este panorama, la pregunta por la libertad alcanzada hace