Las cifras de inseguridad alimentaria son alarmantes en América Latina y El Caribe, así como, los porcentajes de pérdida y desperdicio alimentario, con sus consiguientes pérdidas de energía, agua potable y desde luego de dinero. Frente a este panorama, el presente artículo de reflexión, se realizó desde un enfoque académico. Se recurrió a la revisión de fuentes originales, para ofrecer una mirada analítica, sobre las acciones decididas y articuladas, entre academia y empresa. Se encontró que es primordial articular esfuerzos y acciones efectivas tanto desde el gobierno, el sector privado como en la población, que estén encausados a desarrollar una visión y soluciones comunes como la dupla garante de soluciones sostenibles. Esto da paso hacia la creación de empleo, la generación de valor en las cadenas de suministro alimentario, la merma de la pérdida y desperdicio alimentario a nivel global.