En la era de la medicina personalizada y de precisión, enfocada en mejorar la atención en salud aprovechando al máximo las oportunidades que ofrecen los desarrollos biomédicos, tecnológicos, sociales y económicos de la actualidad, han aparecido nuevos términos como el de teranóstico. Este término nace de la fusión de los conceptos de terapia y diagnóstico y, aunque fue propuesto en años recientes, hace referencia a un abordaje que se ha utilizado desde hace mucho tiempo (1). El teranóstico consiste en una metodología donde el abordaje diagnóstico se hace enfocado hacia la intervención terapéutica individualizada, buscando proporcionar los mejores desenlaces para el paciente. El área de la medicina nuclear ha sido pionera en el teranóstico, pues el primer tratamiento basado en este concepto se realizó con yodo radiactivo (131I) en pacientes con patología tiroidea. Actualmente, con los avances en imagen molecular e imágenes con genes reporteros (2), cada vez se encuentran disponibles más agentes teranósticos para proporcionar terapias individualizadas o “lesionalizadas”, como se han empezado a llamar más recientemente (3). En la presente revisión se expone el abordaje teranóstico en medicina nuclear, enfatizando en el funcionamiento, las aplicaciones más frecuentes y la experiencia que se tiene en Colombia