La cuestión que se plantea es la relación que puede haber entre la crisis de legitimación de las sociedades contemporáneas, tras el declive de los grandes sistemas teóricos y metafísicos previos a la Ilustración, y la actual proliferación de las políticas de la memoria histórica. Apoyándose en los autores contemporáneos Paul Ricœur y Hannah Arendt, en este trabajo subyace la idea de que dichas políticas tratan de subsanar la ausencia de legitimación y, tal vez, de esperanza. Cabe preguntarse, en fin, si los cuerpos políticos están poniendo el acento en el verdadero bien supremo, que no es otro que la vida.