El presente artículo pretende mostrar que la formación clásica recibida en el Seminario de San Antonio Abad en el siglo xvii del Cuzco virreinal fue determinante en los procesos de alegorización que están en la base del proyecto intelectual del ciclo de azulejos de la capilla de la Inmaculada Concepción de la Catedral de Lima, concebido por Vasco de Contreras y Valverde, y del panegírico a la Inmaculada escrito por Espinosa Medrano en 1670. Su forma particular de alegorizar resulta ser una recepción de la tradición clásica particularmente americana.