Este artículo presenta una cartografía de la industrialización del dolor, de las marcas y del desgaste de los cuerpos en una planta de producción, donde se diseña, imprime y encuaderna material educativo; cuyos propósitos estuvieron dirigidos a componer paisajes subjetivos en la cotidianidad de una planta de producción y lo que ella va fabricando en los cuerpos; así mismo, experimentar con mapas de intensidades, discontinuidades, devenires y aconteceres de los cuerpos en la cotidianidad de la planta; y, crear-inventar una serie de narraciones-poemas-líneas, en las que se devela la producción de subjetividades en clave de formación en la cotidianidad, por fuera de la institucionalidad escolar. El estudio se fundamentó teórica y metodológicamente en las filosofías de la diferencia, escenario en el que se compuso un método cartográfico en cuatro momentos: el primero: Habitar la planta; el segundo: la expansión de los cuerpos, encuentros-conversaciones; el tercero: acontecer paisaje, realización de las actividades de la producción; y, el cuarto momento: experimentación-creación de conocimiento. A través de estas acciones, se pudo establecer que, la actividad productiva desarrollada en la planta de producción, posee intensidades que se registran en forma de cicatrices, deformaciones y dolencias crónicas, constituyendo así, una experiencia corporal en términos de cuerposmáquinas y subjetividades eco-empresariales. Percibimos, además, la configuración de una gramática del cansancio que recorre los espacios de la planta y la vida cotidiana de las operarias; haciéndose presente unos cuerpos que resisten y que crean en el interior de una planta de producción ubicada en la ciudad de Medellín.