Las estrategias de distorsión se crean eliminando al enemigo real y potencial; desapareciendo actores claves, para llegar a los sectores que son apoyo material e intelectual de los opositores, bajo este pretexto opera la guerra sucia, incrimina a toda resistencia, todo paro o oposición política. Estas estrategias salvaguardan la idea de democracia influyendo en la forma de percepción de la población, de sus creencias e integridad personal por medio de campañas propagandistas.