En lo concerniente a los temas de este trabajo, el escenario abierto por la pandemia desnuda problemáticas socioeconómicas estructurales que afectan sustantiva y desigualmente a las poblaciones y los territorios de distintas regiones del mundo, pero más aún a los de América Latina. En tal sentido, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) revela que lamentablemente durante el 2020 hemos sido la región más afectada por el Covid-19, con el aciago dato de contar con el 28% de los fallecidos por esta causa a nivel mundial, cuando la región sólo representa el 8,4% de la población del mundo (CEPAL, 2021). Pero además, para CEPAL la pandemia ha puesto de manifiesto y profundizado los problemas estructurales de desigualdad, informalidad, pobreza y desprotección social que caracterizan de manera mayoritaria nuestra sociedades, con sustanciales aumentos en los niveles de vulnerabilidad social y de precariedad laboral[2]*.
 
 [1] Byung-Chul Han, “Teletrabajo, ‘zoom’ y depresión”, diario El País, 21/3/2021