Por medio de documentos primarios y debates académicos, este artículo examina una serie de prácticas en el México colonial que revelan cómo las ideologías de género informaban las políticas de disciplinamiento, así como una serie de comportamientos que iban desde la sexualidad atípica hasta el travestismo y la brujería. De este modo, nos habla de un mundo establecido ambiguamente entre las violaciones de las normas sociales y las incertidumbres de la cultura oficial, ya que examina prácticas heterodoxas, especialmente relacionadas con los indígenas.