El presente artículo busca llamar la atención sobre la notoria influencia que la obra de la monja española sor María de Jesús de Ágreda (1602-1665) ejerció sobre la de sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695), sobre todo en su Primero sueño. A través de la obra de sor María, en particular su Mística Ciudad de Dios, puede establecerse un vínculo entre la obra maestra de la jerónima y uno de los que podemos considerar como uno de sus escritos menores y menos conocidos: los Ejercicios de la Encarnación. En los textos anteriores hay un elemento en común: el alma de una mujer se ve favorecida por una visión de la totalidad.